Entre divas glamorosas, vecinos payasescos, médicos forenses que también mueren, deambulan los "solitos", seres anónimos que la palabra poética de Carlos Martian, rescata con piadosa mirada, y en la urbe una flor desconcertada/ agoniza en la alcantarilla. Pero no todo es naufragio, los marinos urbanos, también sueñan: barcos invisibles zarpen/ del corazón de los hombres.Un verso libre, despojado. Metáforas que abrevan del discurso coloquial (puse ojalillos a espacios del alma).Testigo lúcido de su tiempo, el poeta-corsario, lleva en la proa un gesto melancólico o decididamente mordaz.Seduce la navegación de este bello poemario "La Mer". Bitácora de un mundo desesperanzado, nos invita a encontrar "el mensaje dentro de la botella" : ¡Vamos Jack levar anclas/ Naveguemos /sobre el mar esplendente/ vagabundos / de estrellas.